“El día y momento exacto”
Recuerdo que eran uno de los momentos más esperados y del cual se nos había hablado en todo momento. La fecha establecida para dar inicio a la “Experiencia de Minoridad” estaba llegando a su plenitud.
Recuerdo que eran uno de los momentos más esperados y del cual se nos había hablado en todo momento. La fecha establecida para dar inicio a la “Experiencia de Minoridad” estaba llegando a su plenitud.
Como a todos los hermanos, me llegó el momento de vivir en totalidad la opción que tiempo atrás había decidido tomar, una opción tomada por Jesucristo y abrazada por San Francisco.
Con las emociones a flor de piel por enfrentarme a lo desconocido y a lo que muchos le habían nombrado como una historia de terror me correspondió el 31 de junio partir rumbo a San Esteban, Olancho en compañía de mis hermanos y mi maestro.
El viaje fue agotador y nos vimos obligados a realizar una pequeña pausa para tomar energías y luego continuar el camino que Dios ya tenía preparado para estos próximos cuarenta días de mi vida.
En una aldea llamada Macicales compuesta por apenas 20 casas que albergan menos de 100 personas fui destinado a vivir con la familia campesina Juárez Guillén, la familia que la convertiría en una fuente inmensa para descubrir mi propia historia y tomar consciencia de mis raíces, el grupo de personas que se convertirían en “Mi Familia”.


